Síndrome del ermitaño (Francis Falcón)
Después de un largo y prologado confinamiento, llega el tiempo de las dudas y el miedo. La inseguridad a profundizado en distintos estados emotivos que activaron la autodefensa disfraza de seguridad y hay entre falacia y la realidad se encuentra ese miedo llamado síndrome del ermitaño.
Querer estar en un lugar rodeado de naturaleza lejos de las ciudades y el mundo urbano, lejos de los bares, cafeterías y restaurantes y lugares de agrupaciones, se está haciendo casi un hecho notorio.
El coronavirus no solo ha afectado a nuestra vida cotidiana, también a nuestras rutinas, como ir al supermercado, coger el transporte público para ir a trabajar o incluso relacionarnos con otras personas; sino que nuestra salud mental se ha podido ver afectada a medida que el confinamiento avanzaba y los medios solo nos ofrecían y ofrecen las peores noticias de, cómo esta aun en este presente afectando la pandemia en todos los rincones del mundo.
Desgraciadamente, al miedo a esta enfermedad desconocida, la inseguridad que nos trasmiten los medios comunicativos y las personas colindantes que hemos ido viendo sufrían esta enfermedad en mayor o menor grado a provocado que en el mundo se dispare un nuevo síndrome, al que yo considero el síndrome del ermitaño.
Vivir alejado al máximo del mundo en todas sus áreas y modalidades.
Francis Falcón. Psicoterapeuta-03-05-2022

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